El papel de la arqueología ¿Para que diablos sirve entonces?: Una propuesta de la arqueología social Latinoamericana.

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Felipe Bate propone como uno de los objetivos investigativos e interpretativos primordiales de la arqueología, como hablábamos en el artículo anterior, la caracterización –o cualificacion- de las sociedades precapitalistas, entendiendo, como ya mencionamos, el capitalismo como una formación económica social especifica, cuyos procesos y singularidad (aunque hoy en día sea una realidad homogenizadora) conllevaron a su formación como construcción histórica. Más que una identificación y descripción, debemos generar explicaciones de los procesos sociales en base a la cultura arqueológica (que son los vestigios del pasado). Sin duda esta es una tarea difícil en cuanto a la capacidad interpretativa de la arqueología a la hora de hacer conclusiones. ¿Cómo generar modelos que expliquen los modos de vida de una sociedad a partir de restos? Si sostenemos que una cultura compromete tanto la tecnología como las instituciones en su proceso de adaptación, en consecuencia, en este proceso estarían implícitos los artefactos, instituciones, ideologías y toda la serie de comportamientos con los cuales una sociedad esta equipada para explotación del potencial energético (Cohen 1974:46). Es que todo desarrollo cultural, tanto los tipos de herramientas que encontramos, los restos óseos, las estructuras habitacionales, por ejemplo, dan cuenta de el modo de vida de las sociedades que pretendemos caracterizar.

 

Cada sociedad es una sociedad concreta porque en su  modo de vida implica todas las dimensiones en cuanto es una sociedad total desde la ideología, el pensamiento y las creencias hasta la forma en que construyen sus casas. A esto nos referimos a que a pesar de que tiene una formación económico social característica, donde se involucran la ideología, la economía, las relaciones productivas, las instituciones etc.… también cada una al establecer desarrollos particulares de a acuerdo a su particularidad a la hora de tomar decisiones y la relación con su medio ambiente establecen lo que vamos a denominar “cultura”, que son fenómenos singulares característicos, por ejemplo un determinado estilo cerámico en cuanto diseño, forma y colores empleados.

 

De esta manera la arqueología debe dar cuenta de la estructura y de los diferentes procesos que tuvieron cabida en una sociedad determinada en la periodificación y creación de distintas formas  fundamentales de la Formación Económico social, en el Modo de vida. Desde el estudio del registro arqueológico en la singularidad de la Cultura como manifestación propia. La historia concreta esta regida por regularidades de orden general a las cuales intentamos acceder.

 

Es por esto que la arqueología social latinoamericana rechaza el evolucionismo unilineal que piensa que algunas sociedades tienen formas culturales superiores a otras  que sirven de ejemplo para las sociedades menos avanzadas. Necesitamos conocer la historia concreta como realidad material y no como la teoría evolucionista que supone etapas unas superiores a las otras. La historia es concreta en la medida en que tiene una manifestación particular en las sociedades pero a la vez da cuenta de regularidades en los cambios de su formación económica social. Por lo que podemos llegar al conocimiento las regularidades esenciales  que rigen los desarrollos. Saber explicar el como y el porque se produce el capitalismo por ejemplo, es plataforma de la cual podemos transformarlo (Bate 1998)

 

Aunque Bate de la misma forma cree que:”El procedimiento de identificar y etiquetar a una sociedad no resuelve el problema de explicar la historia real, aun cuando los casilleros o tipos sociales a los que se asignen estuvieran acuciosamente definidos y refinados. Pensamos no obstante que una parte de tal problema está en que resulta bastante dudoso que las calidades generales de los casilleros -sean etapas, estadios, epocas o formaciones sociales- están tan clara y refinadamente definidos. (Bate 1998:81)

 

Para esto es necesaria la constrastación empírica, que es ver como estos modelos que nosotros creamos de las regularidades de los procesos históricos, tienen correspondencia con lo que nosotros encontramos en la cultura material.

 

“…la diversidad de las líneas de desarrollo o modos de vida, y la irreductiblñe singularidad cultural obedecen a que las regularidades generales que rigen la historia solo existen como determinaciones comunes a los diversos procesos concretos” “nuestra diferencia radical con el culturalismo particularista estriba enj que si bien aceptamos la singularidad histórica de la cultura –hecho por lo demas evidente- para nosotros no existe lo singular como multi determinación concreta que concatena regularidades generalesy lo general no existe si no como realidades concretamente singulares.(Bate 1998:82)

 

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